Madres, ¡Hagamos el Amor!


Hoy es un día muy especial, celebramos el día de la madre. La sabia naturaleza ha dado a nosotras las mujeres un rol sumamente importante, que es la de la concepción y el de dar existencia a un nuevo ser; y el de dar existencia a la sociedad y a la humanidad. Somos parte del proceso de transformación universal.

Hemos sido creadas para concebir con amor  y nutrir con amor. Esa es nuestra función. Y bien sabemos que el amor es la energía, el motor, que mueve al mundo. El amor es la energía creadora universal, y nosotras estamos llamadas a ser las portadoras e inyectadoras de esta energía.

Hoy en día, se hace cada vez más necesario que tomemos conciencia de nuestro rol… Porque somos las creadoras de individuos que conforman la sociedad. Somos las llamadas a poner los nutrientes necesarios para que cada individuo crezca con el sólido cimiento del amor desde el instante en que  toma existencia a través de nosotras y durante el resto de su existencia…

Es hora de tomar conciencia de que necesitamos revalidar nuestra posición y rol para que la sociedad sea conformada por individuos que se respeten y valoren entre sí… Es decir, que tanto hombres como mujeres se respeten unos a otros, y que el amor reine en nuestra sociedad. Y eso solo lo logramos transformándonos nosotras mismas.

Así es. Necesitamos empezar a transformarnos para transformar a otros. Solo así se puede cumplir el ciclo. Si asumimos nuestro rol, nuestra sociedad puede cambiar. Necesitamos empezar a dar y transmitir amor a nuestros hijos y pareja de manera incondicional. Somos llamadas a crear una sociedad libre y feliz… ¿Lo estamos haciendo?

¿Estamos poniendo la semilla del amor y la felicidad en nuestros hijos? ¿Estamos creando hijos con amor y nutriéndolos de amor?

Nosotras tenemos en nuestras manos la energía creadora. Somos creadoras y es necesario que lo que creamos lo hagamos con amor. Ser madre es asumir una gran responsabilidad. Utilicemos el amor como herramienta de vida para crear hombres sabios y mujeres amorosas. Solo así podremos vivir en un mundo de amor y paz.

Aprendamos a valorarnos como mujeres y a amarnos reconociendo al ser maravilloso que hay en nuestro interior. Valorarnos como mujeres y como madres aceptándonos a nosotras mismas y aceptando nuestro rol es el primer paso de nuestra transformación y de la de nuestros hombres.

Quiero dejar claro que estoy a favor de la salud de la humanidad y de una sociedad libre y feliz, y no a favor o en contra de un sector de población. La humanidad está compuesta por hombres y mujeres. Si hombres y mujeres están sanos, entonces tendremos una humanidad sana. Pero si hombres y mujeres no están sanos, entonces la humanidad no será sana. Y está en nuestras manos, madres queridas de todo el mundo, lograr que la humanidad esté sana, porque el amor es la mejor medicina.

Démonos a nosotras mismas amor sin ego para que podamos dar a nuestros hijos y esposo el amor que necesitan. Seamos mujeres y madres verdaderas. Ese es nuestro rol. Evitemos que nuestro rol quede al vacío, tratando de ocupar una posición que no nos pertenece y que nos aleja de nuestro verdadero rol. Esto es mucho más serio de lo que parece.

Somos parte de la transformación universal. Asumámoslo. ¡Hagamos el amor! Nutramos con amor a nuestros hombres para que nos valoren, respeten y amen.

Si la humanidda está carente de amor, es nuestra responsabilidad…  ¿Qué tipo de sociedad queremos? ¿Qué tipo de humanidad estamos engendrando? Tenemos una gran responsabilidad y es preciso que la asumamos.

Por eso en este día tan especial es preciso que reflexionemos de la importancia que tiene nuestro rol. Ser madre es mucho más que traer a un nuevo ser al mundo, preprararle los alimentos y alistarle la ropa. Es forjar la sociedad y crear la humanidad.

¡Feliz Día a Todas las Madres!

Fortuna.

Anuncios