La Clave Para Evitar Conflictos Comunicativos Con Los Que Nos Rodean


inteligencia social2Evitar conflictos comunicativos con los que nos rodean es necesario para desarrollar relaciones armoniosas y duraderas.

¿Alguna vez has sentido que no eres comprendido al hablar o comunicarte con alguien de tu entorno? ¿Alguna vez te ha sucedido que crees que los demás malinterpretan lo que dices? ¿Tus relaciones interpersonales no son como te gustaría que fueran? ¿Tienes conflictos al momento de comunicarte? ¿Crees que con fulano o zutano “no puedes hablar” porque no te entiende?

Como lingüista y mentora de vida y negocios, observo a menudo cómo el uso del lenguaje puede generar conflictos e interferir o facilitar el proceso comunicativo entre las personas.

La mayoría de las veces cuando se genera un conflicto comunicativo se debe a que no utilizamos el lenguaje de los demás ni tampoco sintonizamos con su canal de comunicación.

Es decir, es como si al momento de comunicarnos estuviéramos escuchando una emisora de radio y los que nos rodean estuvieran escuchando otra emisora de radio. ¿Crees tú que pueda haber comunicación?

Para evitar conflictos comunicativos y obtener mejores resultados de comunicación e interrelación es preciso utilizar el lenguaje de los demás y sintonizar su canal comunicativo preferido.

En otras palabras, para resolver tus conflictos comunicativos y estar en armonía con las personas de tu entorno necesitas convertirte en un camaleón lingüístico. Un camaleón lingüístico es aquel que estructura los mensajes según el tipo de persona que tiene al frente, que para efectos didácticos utilizaré los colores azul, rojo, verde y amarillo.

Así, las personas rojas utilizan prioritariamente el canal directivo, que es aquel en donde lo que se expresa viene estructurado en forma de orden o mandato. Por ejemplo, “Dime a dónde vas”. Las personas verdes, por lo general, utilizan prioritariamente el canal interrogativo Que está orientado a solicitar información, una idea u opinión; por ejemplo, ¿A dónde vas?

Por otro lado, personas de tipo amarillo utilizan prioritariamente el canal alimentador, ya que es aquel que satisface la necesidad de aprobación y afecto de las personas. Por ejemplo, “Siempre luces fantástica con ese vestido”. En tanto que los azules utilizan prioritariamente el canal emotivo, que,  como su nombre lo dice, sirve para mantener la emoción o interés de las personas. Por ejemplo, ¡Vaya, Qué bonito vestido, María!

Como hemos visto, cada canal comunicativo utiliza diferentes tipos de estructuras lingüísticas que están relacionadas con la manera en que los seres humanos perciben el mundo, sienten, piensan y actúan. Cada vez que estructuramos nuestro mensaje, ya sea en forma de orden o mandato, pregunta, declaración afirmativa o interjección o exclamación, estamos manifestando nuestra cosmovisión, nuestro pensar, nuestro sentir, nuestro actuar, nuestro interés y nuestra prioridad. Del mismo modo lo hacen los demás.

Por esa razon es que, para evitar conflictos de comunicación y desarrollar relaciones interpersonales armoniosas, es preciso aprender a utilizar el canal comunicativo de las personas que te rodean.

En tal sentido, necesitas darte cuenta qué canal utilizan las personas de tu entorno para que lo utilices con ellos.

Por ejemplo, si essttas frente a un rojo y utilizas el canal directivo, eel/ella se sentirá a gusto comunicándose contigo. Lo mismo puede suceder con una persona de tipo amarillo, quiens necesita que se le dé todas las indicaciones para realizar una actividad, con lo cual te lo agradecerá.

Sin embargo, dado que este es un tipo de canal directo, las personas verdes o azules pueden reaccionar desfavorablemente a este tipo de canal, como sentirse ofendidas, atacadas, atemorizadas o frustradas y se bloquean o “se cierran”, con lo cual se rompe el proceso comunicativo y se genera el conflicto.

Los verdes tienen una alta sensibilidad, y si te comunicas con una persona verde, quien utiliza el tipo de canal interrogativo, utilizando un canal diferente, ella reaccionará desfavorablemente, cerrará sus puertas al diálogo y posiblemente se genere un conflicto. Solo el grupo de personas rojas y amarillas esperan escuchar el tipo de canal directivo y nutrirse de él.

Por su parte, el canal emotivo funciona muy bien con el azul, el grupo de personas que se aburren fácilmente y que necesitan mantener un contacto fresco, ligero, jovial, alegre o juguetón, ya que de alguna manera es como alimentarle el “ego”, pero eso hará que esa persona mantenga el interés en mantener una comunicación contigo.

Ante la exclamación ¡Vaya, Qué bien te queda ese vestido, María!, las personas que utilizan este tipo de canal (azules) podrían responder con un “¡lindo!, ¿verdad?” Sin emabrgo, si utilizamos esta exclamación ante personas que utilizan otro tipo de canal, como el interrogativo por ejemplo, ellas podrían pensar o decir, “¿Qué hay de malo en mi vestido?” y generarse un conflicto. Y todo es cuestión de lenguaje. ¿No te parece?

Amable lector, como hemos visto hasta aquí, la clave para evitar conflictos comunicativos en el hogar, centro laboral o social es bastante simple, sintonizar con el canal comunicativo de los que nos rodean y hablarles a las personas en su propio idioma. ¿Te atreves a convertirte en un camaleón lingüístico? Deja tu comentario y házmelo saber.

A tu servicio siempre,

Fortuna Alcocer.
Mentora de Vida y Negocios

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